Pueden ir por separado, aunque juntas son mucho más peligrosas. Velocidad, distracción, invasión del carril contrario y alcohol son las principales causas de los accidentes. Siempre dejan alguna huella.
TEXTO: J. CANO / MíLAGA
La huella de un neumático sobre la línea continua de la calzada sirve para saber quién invadió el carril contrario. Los accidentes siempre dejan un rastro de pistas tras de sí que sirven para descubrir aquello que no se observa a simple vista. Para los investigadores, las carreteras y los coches hablan. Sólo hay que entender lo que dicen. Éstas son las cuatro principales causas sobre las que se monta la hipótesis de un accidente.